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Sobre
Andrés Henestrosa
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Cultura, ¿para qué?
Por Jesús Cervantes
PRESENTACIÓN DE LAS MEMORIAS
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El
Encuentro Anual
Internacional de Escritores Salvatierra, Gto.
La Noche,
la
más reciente novela de
Agustín Ramos,
se presentó en
el 4º Encuentro
Internacional de Escritores Salvatierra, Gto., 2007
Jesús Cervantes, Cristina de
la Concha y Omar Roldán presentaron La Noche, la última novela
que ha escrito Agustín Ramos, en el Encuentro Internacional de Escritores Salvatierra.
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La novela
La Noche
por Cristina de la Concha
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Pteracles Arenarius
Luis
Alberto Ambroggio
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El Maestro Agustín Ramos,
tulancinguense reconocido y muy respetado en el estado de Hidalgo,
además de su actividad intelectual y literaria, se ha desempeñado dentro
de la administración pública, como director general del Consejo Estatal
para la Cultura y las Artes de Hidalgo y del Museo Interactivo El
Rehilete. |
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Egresado de la licenciatura de Lengua y Literatura Hispánicas de la
UNAM, es colaborador permanente del periódico EL Sol de Hidalgo, obtuvo
el Premio Estatal de Periodismo 2003 y es autor de entre otros títulos:
Al cielo por asalto; La vida no vale nada; Ahora que me acuerdo; La
gran cruzada; Tú eres Pedro; La visita (un sueño de la razón); El
preso número cuatro; Manifiestos; la pieza teatral: Tener presente;
el relato histórico: Harina de otro costal, el libro de ensayos Sonar de
letras, y esta reciente obra La Noche. |
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Me
siento muy honrada de presentar a nuestro paisano Agustín Ramos, sobre
todo por la oportunidad que he tenido de trabajar con él en la página
web Tulancingo cultural, en la edición del poemario colectivo de
tulancinguenses que en breve saldrá a la luz, así como en nuestra
participación en este 4º Encuentro de Escritores Salvatierra, y por su
colaboración en el Encuentro Latinoamericano de Escritores que tendrá
lugar en Tulancingo en octubre próximo. Conocí a Agustín hace casi un
año, en la presentación de su libro Como la vida misma. Ni tarda
ni perezosa, haciendo de lado el temor de una negativa, lo invité a
colaborar con la página web Tulancingo cultural, y no se hizo esperar su
disposición hacia esta ventana virtual que está tratando de abrir
puertas en otros ámbitos artísticos y culturales. Con solidaridad hacia
el trabajo cultural y artístico tulancinguense, Agustín dio vida a su
columna "El Pilar de Don Agustín" que, tal cual, como pilar se yergue
con la solidez del libre pensador pero con la calidez de su estilo,
atrayendo a más lectores y contribuyendo a elevar la calidad tanto de
los artistas que ahí confluyen como de las colaboraciones y de los
usuarios. Su columna ha sido un reto no sólo para mí como autora y
editora sino para la página misma en la búsqueda del equilibrio
editorial y de estilo y contenido que la página debe mantener. |
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Así, de esta forma, con su
estilo, Agustín nos ha llevado en cada una de sus novelas a ver
realidades, ha plasmado los movimientos del 68 y el 71 en sus novelas
Al cielo por asalto y Ahora que me acuerdo, desgarra al
lector con sus sórdidos personajes como Caramelo en Como la vida
misma, en que nos hace sentir en carne propia la impotencia de la
vida de una mujer prostituida. Agustín, desde los títulos de sus novelas
nos atrapa, nos envuelve porque da en el clavo al inconsciente. |
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El maestro hurga en nuestro
interior y en sus novelas históricas parece buscar los antecedentes que
nos trajeron a lo que somos ahora, como en Tú eres Pedro y La
visita (un sueño de la razón). |
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Agustín busca en el
trasfondo de nuestra realidad, son sus personajes trasmisores de esa
realidad que no vemos al pasar. Con su estilo muy propio y claramente
definido, escribe La Noche.
Con el estilo que ya es producto del conocimiento de las estructuras
narrativas, del dominio del lenguaje y de la imaginación no como la que
vuela recreando diferentes formas sino la imaginación como utilización
de la literatura para provocar al lector, su interés, sus emociones. |
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La Noche,
como la Metamorfosis de Kafka, nos provoca desesperación,
angustia pero a la vez nos enfrenta a lo irremediable de una situación
recordándonos a José Revueltas y su estilo maestro, quien con humor nos
ponía la ironía de las cosas, las paradojas, con ese terrible humor tan
característico del mexicano, ese estilo que, quizás le parezca al
lector, vaga por lo feo entre lo hermoso, y por lo hermoso entre lo feo. |
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Como tulancinguense quiero
destacar como Agustín refleja nuestra cultura local, en particular de
Pachuca y Tulancingo, en esta novela. Con una sintaxis ágil no por ello
simple nos hace sentir el lenguaje del día a día, ése en el que los
hidalguenses estamos sumergidos. Nos hace percibir la familiaridad de
nuestra cotidianeidad con nuestras propias palabras pero con el arreglo
literario, los tropos como la ironía, la metáfora, las aliteraciones muy
características de esta cultura haciéndonos disfrutar de nuestros
lugares comunes con el juego del arte literario. |
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Con el dejo del habla
hidalguense, vamos de escena en escena por este entramado, con su ritmo
muy peculiar, con nuestro propio acento y los hidalguenses nos sentimos
como en casa al transitar por calles de nuestras ciudades entre anuncios
conocidos, a la vez que nos enfrenta a nuestras realidades, la política
y la social, al individualismo que prevalece en nuestra sociedad, a la
soledad. |
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Y nos lleva de frase en
frase sin soltarnos, nos recrea, nos llena, nos invade, el texto no nos
suelta y no queremos que nos suelte, porque entonces quedaremos sumidos
en la desquiciante soledad del protagonista. |
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Entreponiendo presente y pasado, Ramos va adelantándonos una
locura que se acerca al protagonista... quien, un buen día, se despierta
y se encuentra solo, que aun cuando debería sentirse libre, agradecido
por la ausencia de la esposa dominante y los hijos que no lo aman, la
contundencia de la soledad se apodera de él, y empieza a caminar sus
rumbos conocidos desconociéndolos, observando sólo desastre, filas de
boquetes y cuencas vacías son el mercado y el pasaje comercial, como
buceando entre los restos de un naufragio vislumbra tablas jergones,
cabezales desollados, el casco de un edificio empresarial, el fragmento
de una fábrica, un templo sin bóvedas. Halla sólo destrucción... |
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Y así como el protagonista
enfrenta esa catástrofe encontraremos a otro personaje enfrentando su
catástrofe personal: el abandono. Se deshace de la casa-símbolo y va
hacia delante en busca de su renacimiento, de su restauración y como
diría Heráclito de Efeso, hace dos mil quinientos años, para ver
amanecer es necesario dejar transcurrir la noche, esta mujer ante el
abandono de su pareja, desbarata aquello que lo simboliza, su casa y lo
que contiene, decisión difícil, disimula una sonrisa en el cierre de
venta del que fuera su hogar, pero se dirige hacia el amanecer… |
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Más sobre el encuentro en:
la revista cultural
"El Sur"
de
Salvatierra,
Gto.
SOBRE EL ENCUENTRO
PROGRAMA |
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Y nos va metiendo en una
contextualización amena, enriquecedora, entre canciones, platillos
típicos de nuestra región, dichos, comentarios jocosos, descripciones
del dolor en varios ángulos. Nos da a pensar, y, al igual que Revueltas
aunque con el tono de nuestros paisanos, plasma sus exabruptos
coloquiales, irreverencias al y del lenguaje, con una cierta sutileza, o
elegancia, en que lo expone todo, no sé si más lenta no obstante
ligeramente, como un sueño y el despertar en que decimos 'ya pasó'.
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